8 de abril de 2012

Enojo

Voy a cumplir años y no quiero celebrarlo. No me jode el cumpleaños en sí, simplemente no tengo ganas de festejarlo. No sé por qué. Siento como si estuviera muy enojada. Tampoco sé por qué ni creo tener razones para estarlo, todo va bien... pero algo me dice que adentro mío hay enojo. Mucho enojo. Pero no por una causa o por una persona, sino un enojo global, generalizado, un enojo de tiempo, un enojo trascendente, un enojo en la sangre que me corre por las venas. Y no sé por qué. 
Y me río, me río mucho, con ganas. Me siento bastante feliz. No muy feliz, pero sí bastante, lo cual no es poco teniendo en cuenta como soy. Y salgo, me divierto, me siento bien. Pero algo me dice que en el fondo, muy adentro mío, estoy enojada. Un enojo sin un porqué. O un porqué que todavía no encontré. No sé.

2 comentarios:

Paulys dijo...

la traicion es peor que el desamor y eso enoja. No hablo de la traicion de la carne, hablo de la traicion del alma... mirar atras y nunca saber si fue real... a mi aun me enoja... aunque estoy aprendiendo a dejarlo ir... sera porque es lunes 343, besitos

Lu dijo...

Pauli, no sé sinceramente cuál es la razón de esto que siento. De hecho, ni siquiera sé bien qué es lo que siento! ja... Qué sé yo, es confuso. Por un lado me siento radiante! Estoy contenta, salgo, me junto con mis amigos mucho más que antes, tengo dos hombres que "me cortejan", jaja, en la facu me está yendo bárbaro, a nivel laboral también... entonces me cuesta entender por qué razón no puedo disfrutar al 100% de todas esas cosas... y me siento culpable, quizás, porque eso me hace pensar en que no estoy valorando todo lo que tengo, que es muy bueno... qué sé yo. No sé sinceramente si esto que siento tiene que ver con cómo terminó mi relación con Gus o bien se trata de cierto inconformismo personal o qué sé yo, quizás se trate simplemente de que todavía estoy procesando lo que para mí fue un cambio importante... qué sé yo. Aunque debo reconocer que cuando leí "...mirar atrás y nunca saber si fue real..." fue la frase más acertada que alguien me dijo en estos meses. Creo que hay algo de eso... muchas veces lo pensé. Muchas veces me pregunté cuán real fue todo para que de repente, de un día a otro, desapareciera. Se parece más a un sueño, que de repente despertás y ya no existe, que a una historia de verdad.

En fin... no sé qué me pasa, pero de lo que estoy segura es de que, tarde o temprano, se me va a pasar.

Te quiero mucho nena, gracias por estar siempre haciendo el aguante desde la otra punta del continente, jaja. Besos!