6 de julio de 2012

Sentido

Ayer volvía muy abrigada caminando a casa, como todas las noches, escuchando un poco de blues en los auriculares y pensando, siempre pensando. También como siempre. Pensaba que es cierto eso de que todos influyen en nosotros. Que todos estamos conectados por lazos invisibles. Aunque no seamos conscientes, cada persona que aparece en nuestra vida lo hace por una razón. Desde aquellas cuyo paso creemos intrascendente hasta las que sabemos van a dejar una huella imborrable; todos llegan a nuestra vida por algún motivo. Algunos van a calar más hondo, otros no tanto, pero todos son parte de lo que somos y de lo que vamos a ser.
Desde quienes nos acompañan mucho tiempo y nos hacen felices hasta quienes nos traicionan, nos lastiman... incluso estos últimos, quizás, nos enseñen más aún. Porque cuando más nos fortalecemos y más crecemos es cuando nos lastiman. Como si las heridas nos hiciesen más fuertes, nos permitiesen crecer de una manera diferente. Porque los momentos felices nos hacen sonreír, nos dan alegría, pero una vez que pasan quedan simplemente como recuerdos. En cambio los malos momentos son los que nos transforman, nos cambian, nos permiten resurgir y crecer. Nos dejan más que recuerdos. Nos hacen sentir vivos, porque yo soy de las que creen que no hay mayor sensación de vida que la de sentir que algo nos duele. Adentro, profundo, fuerte. Si no estamos lo suficientemente vivos, el dolor no se siente. Y después de la tormenta, la calma. El resurgir.
De las propias cenizas. Resurgir, más fuertes. Con ese disfrute de la felicidad que sólo tras haber sentido una profunda tristeza podemos alcanzar. Momentos que nos permiten saber quiénes somos, hasta dónde podemos llegar, cuánto somos capaces de soportar. Y finalmente nos permiten encontrar claridad; saber adónde queremos ir. Quiénes queremos ser. Aun cuando en los malos momentos nada queremos más que no tener que estar en nuestros zapatos y en lo único que pensamos es en lo doloroso e injusto que es lo que nos pasa. Porque el dolor nubla la vista. No nos deja entender que sólo así podemos saber cuán fuertes somos. 
Porque todo pasa por una razón. No existen las casualidades, la buena o mala suerte. Las heridas, el dolor, un amor perdido, las derrotas y los triunfos... sin esas cosas nuestro paso por este mundo posiblemente sería caminar por una superficie lisa, suave y cómoda, pero también como una línea recta que no nos lleva a ningún lugar, que nos nos exige pensar cómo transitarla mejor o con quién hacerlo, quién será nuestro mejor compañero de ruta, qué razones tenemos para tomar ese camino y no otro. Evaluar, pensar, encontrar razones, ser más fuertes, capear tempestades.
Entonces todas y cada una de esas personas que pasaron por nuestra vida, los amores perdidos y los ganados, crean y recrean a la persona que somos. Si alguien nos lastima, algún día vamos a entender que nos enseñó la importancia de perdonar; y nos enseñó también a ser más cautos a la hora de creer. Y quizás también hayamos aprendido a permitir que el amor que tenemos adentro salga, dando paso al amor que tiene el otro para nosotros, pero sin sacar nuestro corazón del lugar que debe ocupar siempre, que es adentro nuestro. Porque es nuestro, no de alguien más. Y aprender a amar de esa manera posiblemente sea garantía de relaciones más exitosas. Y de derrotas menos dolorosas.
Sé que estoy un poco «zen» con estas reflexiones, posiblemente hace un tiempo jamás hubiese escrito esto; no es mi estilo y lo sé. Aunque siento que estoy cambiando tanto que, de alguna manera, encuentro día tras día algo nuevo de mí que no conocía. Supongo que eso es crecer... no sé a ciencia cierta qué es lo que me está pasando, pero me gusta. 

30 de junio de 2012

Junio

Este mes que hoy se va, se lo dedico a todos los sueños que un día tuve y se rompieron...  
A todas las esperanzas rotas y a todos los proyectos olvidados... 
A cada segundo de mi vida que se escapó entre mis dedos.

9 de junio de 2012

"Malena es un nombre de Tango"

Para mi cumpleaños me regalaron este libro y no puedo más que recomendarlo, es maravilloso. Les dejo un fragmento:

-Verás, papá, este verano voy a cumplir diecisiete años…- intentaba improvisar, pero él echó una ojeada a su reloj y, como de costumbre, no me dejó terminar.
-Uno, si quieres dinero, no hay dinero, no sé en qué coño os lo gastáis. Dos, si te quieres ir en julio a Inglaterra a mejorar tu inglés, me parece muy bien y a ver si convences a tu hermana para que se vaya contigo, estoy deseando que me dejéis en paz de una vez. Tres, si vas a suspender más de dos asignaturas, este verano te quedas estudiando en Madrid, lo siento. Cuatro, si te quieres sacar el carnet de conducir, te compro un coche en cuanto cumplas dieciocho con la condición de que, a partir de ahora, seas tú la que pasee a tu madre. Cinco, si te has hecho del Partido Comunista, estás automáticamente desheredada desde este mismo momento. Seis, si lo que quieres es casarte, te lo prohíbo porque eres muy joven y harías una tontería. Siete, si insistes a pesar de todo, porque estás segura de haber encontrado el amor de tu vida y si no te dejo casarte te suicidarás, primero me negaré aunque posiblemente, dentro de un año, o a lo mejor hasta dos, termine apoyándote sólo para perderte de vista. Ocho, si has tenido la sensatez, que lo dudo, de buscarte un novio que te convenga aquí en Madrid, puede subir a casa cuando quiera, preferiblemente en mis ausencias. Nueve, si lo que pretendes es llegar más tarde por las noches, no te dejo, las once y media ya están bien para dos micos como vosotras. Y diez, si quieres tomar la píldora, me parece cojonudo, pero que no se entere tu madre. 

8 de junio de 2012

8 meses

Hoy cumplo ocho meses de soltería. Hoy hace exactamente ocho meses me encontré de repente con la mentira, el desengaño y el desamor. Hoy hace ocho meses mi corazón se rompió, mi cuerpo se paralizó y mi cabeza no pudo con tantas preguntas y se desvaneció. Hoy hace ocho meses le pedí que me enviara todas mis cosas, incluida la dignidad, y tuve que empezar a rearmar mi vida. Hace ocho meses quedé afónica por días, lloré en mi trabajo, en lo de mis viejos, en lo de mis amigos, en el baño, en la cama, en la cocina, en la calle. Lloré hasta quedarme sin lágrimas. Hoy hace ocho meses que perdí 11 kilos en 30 días. La frustración me robaba el sueño, salpicaba mi insomnio, arrebataba mi almohada. Lo único que mi cuerpo permitía eran lágrimas 24 horas y hasta respirar me dolía. El dolor y la tristeza se me clavaron como un cuchillo en las costillas.

Pero sobreviví a todo y recuperé mi voz y empecé de nuevo y aprendí a estar sola. Y volví a sonreír. Porque tengo mi propio cielo. Y está lleno de estrellas.

31 de mayo de 2012

Personalmente

Dejá que ruede, como el aire entre las hojas.
Todo es oro, todo es sal.
Que llegará el día que no quemen sus recuerdos
.
Dejá, sigamos remontando vuelo.
Dejá, la luz siempre atraviesa el bosque.
Después es sólo un recuerdo.
Después todo pasará.

Personalmente creo... Que todo esto es una locura.

17 de mayo de 2012

Conclusión


A mí me cuesta enamorarme porque pretendo demasiado. Me gustan los tipos leídos, pichoncitos de Jean-Paul, existencialistas... El problema es, claro, que estos tipos no abundan. Porque si el tipo más lindo del mundo, ese que raja la tierra con sólo caminarla, dice una burrada, inmediatamente deja de interesarme.
Y me tiene que hacer reír; es imprescindible. Jamás podría gustarme un hombre que no me hace reír. 

9 de mayo de 2012

Impresentables

Como si con mi trabajo, la facu, la perra (?), la familia, el «filito»... acá hacemos un parate y brindo las explicaciones del caso:

Tema «filito»: hemos ido al cine, a cenar y a recitales. Entonces, ¿por qué sigue siendo «filito»? Básicamente, porque me chamuya hace un par de meses y acepté un par de salidas, pero la realidad es que ni siquiera me lo chapé. No puedo, no me sale, no me dan ganas. Y si tengo que matarme a pajas (ya fue, estamos en confianza, podemos hablar a calzón quitado) mientras espero a que aparezca alguien que de verdad me dé ganas de tener algo, así será. No me cabe garchar por deporte, me aburre, no me pinta. Es mi vida, no le debo mayores explicaciones a nadie.

Cuestión que me perdí. A ver... ah, sí, ya está, enganché de nuevo el hilo de a lo que iba, que en realidad no es nada de todo esto que expliqué, lo que me lleva a preguntarme por qué lo expliqué, pero en fin, habiendo realizado las correspondientes aclaraciones en cuanto al tema filito, volvemos a lo que nos ocupa.
Como si con mi trabajo, la facu, la perra, la familia y la tesis no fuera suficiente, ahora también me tengo que fumar una selección de aspirantes y elegir a la persona va a trabajar conmigo. Porque claro que la tarea se delegó a una consultora de Recursos Humanos (ni mis compañeras ni yo queríamos hacernos cargo si la persona llega a ser un chasco y termina siendo un dedo en el orto). Pero como no podía ser de otra forma y yo tengo una mala suerte tan monumental que si me caigo de frente me golpeo el orto, las minitas de la consultora son unas inútiles. Me mandaron a cada inadaptado que me quiero matar. A ver, querida: ¿estás aspirando a un puesto de corrector editorial y me mandás un e-mail en el cual las tildes brillan por su ausencia de principio a fin? Dejame de joder. No me podés mandar a esa persona. Esa persona se descarta desde el momento en que ves que dice «titulo» o «academico» (así, sin tildes). Así de simple. No estás postulándote para cajera, administrativa o dibujante. Estás aspirando a ser corrector, ¿y no me ponés un puto tilde? ¿Me estás jodiendo? Qué horror, me dan ganas de citarlos sólo para decirles lo caraduras que son. O bien para hacer con el CV un rollito y metérselos en el orto. Por favor. No sé si eso denota caradurez, pelotudez o una falta total de jugadores en la cancha. La cuestión es que con algunos de los CV que estoy leyendo, supuestamente ya filtrados por la consultora (¡JA! seh...), no sé si meterme un tiro en la frente o gatillarme las tetas. Hay gente para todo. Sencillamente impresentables. 

Estoy un toque estresada. Un toque.

29 de abril de 2012

Oficialmente treintona, JA!

Y llegaron los treinta. 
No sé si son muchos o son pocos. 
Son treinta. 

Treinta y aún tengo todos mis dientes, sólo dos canas (las que me arranco no cuentan), puedo hacer y deshacer el amor, charlar con mis amigas hasta la madrugada, trepar una escalera de dos en dos y pasar una noche entera desvelada.
Treinta y todavía leo mucho y limpio poco, canto mientras camino sin que me importe cuán loca parezca, aún me río mirando dibujos animados, disfruto de las maratones domingueras de Los Simpsons y nunca cambio de canal si encuentro a El Chavo del Ocho.
Treinta y, porque el que se quema con leche no siempre ve una vaca y llora, todavía quiero enamorarme profunda, loca y apasionadamente, aun cuando me arriesgue a juntar los pedacitos de corazón con una pala de plástico y sepa cuánto tiempo lleva remendarlo.
Treinta y todavía miro a las personas a los ojos cuando hablo y casi siempre sonrío cuando contesto al teléfono para que se me note en la voz (la "sonrisa telefónica", gracias Movistar y Jazztel, fueron dos trabajos de mierda, ¡pero siempre se rescata lo positivo!).
Así que hoy estreno estos treinta y los encaro con el mismo objetivo con el que que encaré a cada uno de los veintitantos que cumplí durante estos últimos diez años: reírme. Reírme de las metidas de pata, de los fin de mes buscando vueltos perdidos en los jeans, de los charcos que atacan al zapatito nuevo, de los jefes que te queman el bocho, de las obligaciones que te aprietan, del pasado que algunas noches te aúlla, de las muelas que duelen, de las deudas que nunca terminan, de los lapsus traidores, de la (mala) puntería del culoncito de Cupido y, por sobre todo, de mí misma.
Y aunque muchas veces me dan ganas de patearle el culo a más de uno y extrañe a personas que se han quedado en el camino, estos treinta me encuentran con la convicción de que la vida es un conjunto de experiencias. Buenas algunas, malas otras. El tema es armar un buen combo. De uno depende.

26 de abril de 2012

Treinta

El sábado cumplo treinta años. En mi profesión aprendí que las edades se escriben en números, no en letras. Pero, aunque parecerá una tontería, si pongo el número me shockea un poco (?), entonces lo escribo, como que me impacta un poco menos. Así que treinta... todo un numerito. Cuando hago algún comentario al respecto, están los que me dicen «Pero callate, si sos una pendeja» (casualmente tienen más que yo, claro) y están los que no dicen nada o los que tiran algo como «Ah, ¿treinta ya?» (que, casualmente, suelen tener menos, ja).
Cuestión que este cumpleaños me encuentra en un momento de mi vida emocionalmente extraño. A lo que voy es que este año llega con tantas presencias y ausencias nuevas que no sé bien cómo se acomodan esas cosas en mi vida. Y cuando llega el cumpleaños, me pasa que hago balance, pienso en lo que viví y en lo que no también, en cómo pasó este año de mi vida... y esas cosas. 
También pienso en que éste es el primer cumpleaños en muchos años que paso literal, metafórica y técnicamente soltera; la última vez que pasé mi cumpleaños sin estar de novia o enamorada fue allá por el año 2002, más o menos. No pasé todos mis cumpleaños enamorada, pero por esas cosas de la vida, siempre estuve en pareja. Y estos treinta, a diferencia de todos los veintitantos que vine cumpliendo hasta ahora, me encuentran sola. Igual, siento que eso es bueno. He aprendido a vivir conmigo, algo que era una deuda pendiente.
Claro que me gustaría enamorarme. Pocos estados en la vida son tan maravillosos como ese en el que nos encontramos cuando sentimos que encontramos a la persona con la que queremos pasar el resto de nuestra vida. Esa sensación de felicidad casi constante, esas sonrisas sin motivo... es maravilloso. Y sí, me gustaría enamorarme. Pero no busco hacerlo. Hoy sólo me dedico a dejar que la vida pase, tranquila, en calma. Pienso que cada cosa tiene su momento y, en el amor, no es necesario buscar... el amor simplemente sucede. Quizás no es hora de querer y el destino tiene otros planes para mí. Por lo pronto, lo dejo hacer y deshacer, yo tengo mis planes, él tiene los suyos.
En fin... Treinta. Todo un número. 

25 de abril de 2012

Aunque no haya un porqué

«A veces las cosas salen mal y no es culpa de nadie. Pero todos quieren un porqué. Un motivo. Algo que puedan envolver, ponerle un lacito y enterrarlo en el jardín de atrás. Enterrarlo tan hondo que parezca que nunca ha pasado. Me pregunto cuánto tiempo de sus vidas se pasará la gente rezando y pidiendo que algo que ha ocurrido no hubiera pasado.

A lo mejor Dios existe porque a la gente le asusta que sucedan cosas malas. La verdad, yo creo que el Diablo tiene más sentido que Dios. Al menos entiendo por qué la gente quiere que exista. Está bueno tener a alguien a quien echarle la culpa de las cosas malas que ocurren. Hay dos formas de ver el mundo: una es que la vida está llena de oportunidades. Olvidando las cosas malas, como si no las vieras. La otra, es ver la realidad.

Hay dos maneras de ver el mundo: podés ver la tristeza que hay detrás de todas las cosas. O elegir bloquearlo todo. Si no dejás que el mundo te afecte, no te partirá el corazón. Estoy seguro de que he llorado todas las lágrimas que había dentro de mí. Pero aprendí que con las lágrimas no podés hacer que alguien, que no te quiere, vuelva a quererte o que algo, que pasó, no haya pasado.

A veces las cosas no salen bien y no es culpa de nadie. Puede que tenga sentido. Puede que haya una razón. Puede que en alguna parte haya un porqué. Puede que en alguna parte esté aquello que te permita que lo envuelvas todo, le pongas un lacito y lo entierres en el jardín de atrás. Que lo entierres tan hondo que parezca que nunca ha pasado. 

Pero nada. Ni un porqué ni enfadarse ni decir que lo sientes ni oraciones ni lágrimas. Nada puede hacer que algo, que ha pasado, no haya pasado».

The United States of Leland

21 de abril de 2012

Quizás


Cuando el cuerpo, el corazón y la cabeza comienzan a caminar de la mano.
Cuando ya no necesitás decir nada, porque tu actitud lo hace por vos.
Cuando realmente sos consciente de la inmensidad frente a tus ojos.
Cuando tu camino, al fin, tiene una única dirección.

¡Quizás es hora de decir adiós!

19 de abril de 2012

India

Con ustedes lo que, podría decirse, fue mi primer regalo de cumpleaños. Una semana en casa y ya está instaladísima. Se apropió de todos y cada uno de los rincones. Muerde todo lo que esté a su alcance, con la ventaja de que aún no tiene dientes, así que es inofensiva. Pero hace pis en el patio, así que con eso ya nos llevamos genial.

Y sí, bichera como soy, y aunque reconozco que me gustan los perros grandes, estoy babosa con esta porquería.



18 de abril de 2012

El amor después del amor

Admiro a Fito. Crecí escuchándolo. Este 2012 se cumplen 20 años desde que salió el «El amor después del amor» (1992), hasta hoy, el disco más vendido en la historia del rock argentino. Por ese entonces yo estaba en quinto grado y tenía 10 años. Jugaba a las muñecas, veía Nubeluz los domingos por la mañana, La Ola está de Fiesta, El Show de Xuxa y cosas así. Pero el tener primos más grandes hizo que conociera a Fito. Y me gustaba. 
Cuando comencé el secundario, por el 95, recuerdo que unos compañeros me regalaron para mi cumpleaños número 13 «Circo Beat». Seguí con «Euforia»«Ey»«Abre»... y así con todos, hasta el último que me compré hace un par de años, «Rodolfo».
Cuestión que hace 20 años Fito lanzaba un disco que, en lo particular, ha sido una constante en mi vida. Cambian los amores, cambia uno, cambia la moda y ese disco sigue ahí. Temas como «Pétalo de Sal», sonando en la voz y las cuerdas de la viola de mi querido Flaco, hacen de ese disco uno de mis favoritos.
No me importa que los críticos digan que ese disco fue un giro musical en lo que venía haciendo Fito, una especie de giro popero al que muchos fanáticos de rock en serio se cansaron de señalar, sonrisita burlona de por medio, con el dedo... porque yo no soy crítica de música; yo la disfruto. Y disfruto de la música de Fito. Hoy me desperté tarareando esta canción. Y no pude dejar de hacerlo durante el resto del día. No sé por qué. Los martes, quizás, tienen esas cosas.


"...algo tienen estos años que me hacen poner así 
y decirte que te extraño y voy a verte feliz..."

12 de abril de 2012

Masoca

Acá estoy, tomándome un break del estudio y siguiendo con los mates en este departamento mío en donde nada combina. En donde nada combina y me importa un huevo porque me gusta. Desde mi sofá con tapiz naranja a mis cuadros colorinches y mi repisa a lunares con decoupage. Es mi lugar: no importa si los muebles y demás combinan entre sí, importa que todo lo que acá hay combine conmigo. Y combina. Claro que sí. En cada uno de mis muebles, en cada una de mis plantas, en cada uno de mis discos, de mis tapices, de mis cuadros, hay un pedacito mío. Hay algo que habla de mí.
Hoy escribo para quejarme. Sarna con gusto no pica, es verdad y yo lo sé, pero quiero quejarme un poquito... porque al fin y al cabo para eso tengo mi blog, ¿no? para lo que tenga ganas.
Prácticas obligatorias en una ONG hasta fin de año como paso previo para rendir la tesis así me dan, finalmente, el título. Todos mis compañeros eligieron comedores infantiles. Servir un plato de comida no requiere mucho tiempo. Ojo, no desmerezco la elección: que la sonrisa de un niño no tiene precio tiene tanto de viejo slogan como de real, pero lo que digo es la verdad. Es fácil, es simple; ayudás a servir la comida, te vas a tu casa y listo, después de unos cuantos platos servidos la materia está aprobada. Pero la mártir por decisión propia que habita en este cuerpo no podía hacerla fácil. Ella eligió una ONG que trabaja con víctimas de trata. Sale de ahí cada mañana conmocionada hasta los huesos y mientras vuelve caminando a su casa, mientras escucha música en sus auriculares para no escuchar a la gente ni al mundo, moquea porque esas chicas no sólo pasaron hambre, falta de educación y viven en la pobreza, sino que como si eso fuera poco, fueron víctimas de trata. Pero ella es masoquista y aunque llora porque las historias que conoce le duelen, lo que hace le gusta. Alfabetizando, escuchando, aprendiendo, conociendo una realidad distinta. Hasta con algo tan simple como leerles durante unos minutos a un grupo de chicas un texto de Quiroga, Casona o Cortázar, la hace sentir bien. Pero así como le gusta, es un trabajo. Voluntario, sin paga, pero un trabajo. Y como todo trabajo, le demanda tiempo. Ultimo año de la carrera, prácticas, tesis, laburo... salgo al balcón y me tiro.
En el trabajo sigue saliendo a las mil, llegando a casa de madrugada porque labura más horas de las que debería. Y masoca proyecta... le ofrecieron participar en un programa de radio y embaló. Como si le sobrara tiempo. Así que ahora destina al menos una hora diaria a ese proyecto. Por otro lado, existe la posibilidad de hacer una columna personal en un nuevo suplemento y masoca dijo que sí. No conforme con todo esto, está metida desde hace un tiempo en un grupo de personas que se encarga de analizar y debatir respecto del tema de las jubilaciones en las empresas recuperadas (cooperativas de trabajo, en su mayoría, surgidas a raíz de la quiebra de la empresa madre cuyos asociados se encuentran desprotegidos en cuanto al tema jubilatorio por ausencia de estructura legal) y ahora empezó a mover hilos, a hacer tejes y manejes, a contactar a gente de Ushuaia a La Quiaca, para ver cómo pueden lograr juntar un grupo importante de gente para que la pelee, así el proyecto de ley, que duerme en el Congreso, empieza a moverse. Y la agota.
El resto del tiempo que le queda lo reparte entre las materias que le quedan por cursar en la facu, rendir exámenes, redacción de su tesis, corrección de un Boletín Oficial y, además, todo el material -que le interese aceptar- que llegue a sus manos para que ella lo deje bonito a los ojos del futuro lector, llámense novelas, cuentos, tesis, etcétera.
No tengo más vida que esta. No tengo tiempo para nada más. Salvo para renegar del festejo de cumpleaños que me insisten con que haga. No quiero, no tengo tiempo, no tengo ganas. Tampoco tengo tiempo para enamorarme, aunque en el fondo creo que, además de la falta de tiempo, no quiero. Porque sé que el amor requiere dedicación. Pero lo que sé aun más es que cuando uno ama, no puede evitar dedicarle tiempo al amor porque desea hacerlo. Le nace así. Es inevitable. 
Pero yo en este preciso momento, no tengo tiempo para nada. Y el corazón... está vacío. No me enamoro, no sé por qué. Mis amigas y compañeras me dice que por qué no. Yo les digo que no sé. Que es lindo, es bueno, es un gran candidato, como dirían las abuelas... pero falta ese pi ri pi pi que sentís cuando mirás a quien amás y podés morirte ahí que nada más importa. Lo que yo llamo mariposas... eso no encuentro. Y no quiero menos. Quiero esa intensidad. Y sé que, mañana, pasado o cuando sea, va a llegar ese hombre que me haga sentir esa eterna primavera. Ya veremos, uno no elige esas cosas, al fin y al cabo. Si el amor tiene que llegar, va a llegar. 
Cuestión que hoy es de esos días en los que pienso que lo mejor que te puede pasar en esta vida es encontrar tu lugar en el mundo. Y yo siento que estoy cerca de encontrarlo. Y si tenés un poquito de suerte, también vas a encontrar a alguien a quien ames con quien compartirlo. Si conseguís esas dos cosas, ya está, podés morirte tranquilo.

8 de abril de 2012

Enojo

Voy a cumplir años y no quiero celebrarlo. No me jode el cumpleaños en sí, simplemente no tengo ganas de festejarlo. No sé por qué. Siento como si estuviera muy enojada. Tampoco sé por qué ni creo tener razones para estarlo, todo va bien... pero algo me dice que adentro mío hay enojo. Mucho enojo. Pero no por una causa o por una persona, sino un enojo global, generalizado, un enojo de tiempo, un enojo trascendente, un enojo en la sangre que me corre por las venas. Y no sé por qué. 
Y me río, me río mucho, con ganas. Me siento bastante feliz. No muy feliz, pero sí bastante, lo cual no es poco teniendo en cuenta como soy. Y salgo, me divierto, me siento bien. Pero algo me dice que en el fondo, muy adentro mío, estoy enojada. Un enojo sin un porqué. O un porqué que todavía no encontré. No sé.

4 de abril de 2012

Marihuana

A raíz del proyecto de Aníbal Fernández está nuevamente en la picota el asunto de la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal. Leo algunas opiniones al respecto en Facebook y pienso: "Cuántas boludeces que uno tiene que leer".

Porque claro que podés estar en contra de que se despenalice la tenencia de drogas para consumo y emitir una opinión... PERO siempre y cuando sepas de qué estás hablando. En qué consiste el asunto, qué implica y qué no. Porque así como me encuentro con opiniones muy bien fundamentadas, sea a favor o en contra, me encuentro con otras que incitan al suicidio, porque es tal el espasmo cerebral que me produce tener que estar leyendo semejantes pelotudeces, que prefiero engancharme un bloque de cemento en la gamba y tirarme al río, que tener que aceptar que existe gente TAN bruta y pelotuda. Los opinólogos, fundamentalistas, necios, brutos e ignorantes que salen "a tirar" una opinión berreta, pero que no tienen ni la menor idea de qué carajo están hablando o de en qué consiste el proyecto, me dan ganas de tener bolas sólo para poder volármelas de un tiro. Debatamos el tema, sí. Es fabuloso que la población se involucre en el asunto y que se exprese, pero primero interioricémonos un poquito, leamos, aprendamos, estudiemos... no es cuestión de mandar fruta. 

Hoy casualmente leí una nota en la que una señora de un instituto relacionado con las adicciones dice algo como que en Holanda se perdió una generación entera a causa de la despenalización de las drogas. No me atrevo a decir que se equivoca. Supongo que si trabaja en un lugar así debe tener conocimiento respecto del tema y argumentos que fundamenten su opinión. Pero sí me gustaría saber de dónde saca esa información. En qué informe, estadística o que organización emite tales datos. La señora en cuestión nos está diciendo que una generación entera "se perdió", por lo que estaríamos hablando de unos cuantos miles y miles de seres humanos, por lo que supongo que debe ser una información que, de ser cierta, debe ser fácil de corroborar. No pude encontrar ningún dato al respecto. Si alguien sí, agradecería me indique dónde. 

Casualmente, y en mi búsqueda de datos que fundamenten la opinión de esta señora me encontré con un sitio web (tengo ideas distintas acerca de las políticas holandesas al respecto y, si bien estoy al tanto de que actualmente la habitual tolerancia para con las drogas de dicho país está mermando, tengo entendido que los motivos no son justamente esos que ella cita, por eso me interesa saber en qué datos se basa para afirmar lo que dice). La gente del sitio web en cuestión, "Periodismo Independiente: Tribuna de Periodistas", hace una afirmación exactamente igual a la que hace esta señora, pero cambia una palabrita: mencionan a "España" en vez de "Holanda". Un error de tipeo (?) o quizás periodismo poco serio, porque como en Europa casi todos los países son chiquititos y están pegaditos, capaz que el dato pasa desapercibido para "el lector"... España, Holanda, Portugal, elegí uno y armá tu propia aventura, nos da igual (?).

Cuestión que al hablar de Holanda y de esta supuesta "pérdida de una generación", algunos salen con el discurso de que el país en cuestión está comenzando una política menos tolerante que la que solía tener porque "se dio cuenta" de los efectos nocivos de la droga cuyo consumo permite. Primer mentira -y no piadosa-. Olvidan mencionar que cuando hablamos de drogas legales en Holanda, hablamos de drogas blandas, no de drogas duras. La marihuana, cuyo consumo se permite, va de suyo que no es una droga "dura". Desde la despenalización del consumo de cannabis a mediados de los setenta, si no me equivoco, Holanda logró disminuir la venta clandestina y separar con éxito el mercado de las drogas blandas y duras. ¿Cuál es el problema entonces? Además de que se han encontrado con una manipulación en los niveles de THC en ciertas drogas lo que hace que sean más "duras", que a la UE no le resulta muy grato que Amsterdam sea un punto turístico pura y exclusivamente por la droga y el sexo (sí, las prostitutas de las vidrieras, esas). Como que "no queda bonito". 

Pero mientras tanto y sin tomarse un minuto para pensar, muchos opinan, opinan, opinan... Opinan los que creen que en Holanda vos vas y pedís cualquier droga en cualquier cantidad y te la venden legalmente como si de caramelos Sugus se tratara. Opinan los que creen que los Cofee Shops son antros de perdición donde te venden líneas inacabables de merca o LSD sin restricciones. Opinan los que en su vida fumaron un faso, pero levantan a los gritos la bandera de que "si fumás aunque sea un porro no sabés lo que hacés, perdés la noción de la realidad y podés hacer cualquier cosa". Opinan los que creen que la droga tiene una relación de exclusividad con los, como leí hoy, "negros de mierda, quemados y drogadictos, que te violan, te roban o te matan por dos mangos" (sí, ese además de pelotudo y bruto, también es facho). Opinan los que se agarran un pedo para 25 y manejan un auto en ese estado, pero crucifican al que se fuma un faso en la tranquilidad de su casa sin joderle la vida a nadie. Opinan los que ponen en la misma bolsa a las sustancias naturales con las fabricadas en laboratorios, olvidando o desconociendo que sus efectos psicofísicos y derivaciones sociales son completamente diferentes. Una cosa es la marihuana, los hongos, el peyote y otras plantas NATURALES y otra muy distinta la cocaína, la heroína, ácidos varios, etcétera. 

¿Por qué no vamos corriendo a encerrar a todos los que mastican hojas de coca, por ejemplo? A los que toman té de hojas de coca también. Encerremos a todos esos drogadictos incivilizados. Seguro que el que mastica hojas de coca si te ve te hace una "paralítica" al estilo Mortal Combat en las canillas para robarte la billetera así va corriendo con algún "dealer de hojas de coca". Y ni hablar del que tiene una planta de marihuana en su casa, ese que cultiva y fuma sus propias flores. Ese es capaz de meterte un cross a la mandíbula en ayunas para robarte la moto y venderla en un desarmadero por 50 pesos. Son de terror estos drogadictos.

Un cigarrillo, de esos que venden en cualquier quiosco de la ciudad, causa más muertes que esas otras drogas a las que tanto miedo le tienen; sin embargo, son legales. Por no mencionar que no se conoce ningún caso en la historia de muerte atribuida a la marihuana, mientras que sólo en nuestro país mueren cada año decenas de miles de personas debido al tabaco y al alcohol; drogas legales ambas. Pero nadie sale a gritar: "Prohibamos el consumo de tabaco porque se mueren miles de personas a causa de los efectos nocivos del cigarrillo". A lo sumo le metemos más impuestos. Por no mencionar los trastornos que también provoca en fumadores pasivos, es decir el que no fuma pero está en contacto con el humo del que sí elige fumar.

El alcohol, otra droga legal. ¿Cuántas personas mueren por el abuso de alcohol? ¿Cuántos accidentes de tránsito son causados por personas borrachas? ¿Cuántos pibes han muerto en las rutas los fines de semana por manejar en pedo? Y sin embargo no veo que nadie salga corriendo a pedir a los gritos que se penalice el consumo de alcohol. A lo sumo metemos un control alcoholemia los sábados y listo.

¿Y del juego? ¿Qué podemos decir del juego? Y acá el tema es más delicado porque es regulado por el Estado. ¿Cuántas personas dejan sus salarios en el casino? ¿Cuántos se arruinan la vida dejando hasta la última moneda en los slots? ¿Cuántas familias padecen problemas gravísimos por tener entre sus integrantes a alguien con adicción al juego? ¿Alguien se acuerda de la madre que dejaba a los pibes encerrados en el auto para bajarse a jugar en el casino? ¿Y los que firman la planilla para evitar que los dejen entrar? Estamos hablando de que una persona es consciente de que tiene tal adicción por el juego que ingresa voluntariamente a un registro para que no la dejen entrar a un casino porque no puede controlarse. ¿No es grave eso acaso? Sacando el tema económico (JA), ¿qué otro "beneficio" le reporta a la ciudadanía el juego que hasta lo regulamos? NINGUNO. Pero no nos quejamos de eso, de eso no. Además lo regulamos. O nos quejamos bajito, porque el ludópata no nos hace tanto "ruido" como el vecino fumón...

Entonces mi pregunta es: ¿Cuál es la vara con la que medimos qué drogas son nocivas? ¿Cuál es el parámetro que usamos para definir qué adicción tiene más efectos nocivos respecto de terceros en cuanto a las consecuencias colaterales de su uso o abuso y, en función de ello, la prohibimos o dejamos de hacerlo? Hablan de que la marihuana es adictiva. ¿El tabaco no lo es? ¿y el alcohol? ¿y la cafeína? ¿y los ansiolíticos? ¿y el juego? ¿Y, y, y...? 

La despenalización de las drogas no va a dar solución a la situación nefasta que viven miles de chicos en el país y mucho menos va a remediar la inseguridad. Pero mantener a la tenencia de ciertas drogas y en determinadas cantidades penalizada evidentemente no soluciona nada tampoco y considero que sí es un avasallamiento a la libertad individual de personas mayores de edad, libres y capaces en todo sentido. 

La solución al problema de la delincuencia, de las adicciones, de la inseguridad, aunque sea más difícil y menos rentable, quizás esté en implementar programas de prevención, políticas culturales y sociales como la gente, pero sobre todo en la EDUCACION. Una persona instruida y con acceso a una educación (y con la panza llena para poder aprender) puede saber lo que hace, conocer las consecuencias de lo que hace y es libre de elegir. Ahí está el quid de la cuestión. No en meterse en la esfera privada del individuo. DESPENALIZAR las drogas blandas para, en su caso, focalizar el combate en las drogas duras. No castigar al adicto, sino castigar al narcotraficante. Sacar a los chicos de la calle y meterlos en la escuela. EDUCACION. Fundamental, necesaria, imprescindible. Porque a los adultos, el Estado puede recomendarnos que no consumamos marihuana, pero prohibírnoslo, no me parece. Dicen que el conocimiento nos hace libres. Y soy una convencida de que no existe frase alguna en el mundo más cierta que esa. Entonces: educar para poder ser libres. Ser libres para poder y saber elegir. Esa es para mí la consigna.

En fin... y cerrando el tema, porque después de putearme con más de uno en esos debatitos vía Facebook que se arman, comencé escribiendo un rengloncito de puteadas, pero terminé en un proyecto de testamento: por lo pronto, TODOS los papistas me tienen las pelotas llenas. Y va de suyo que no es necesario que lo aclare porque para cualquiera que se haya tomado la molestia de leer, es más que evidente, pero apoyo absolutamente que se despenalice la tenencia de marihuana para consumo personal. Podés emborracharte hasta dar asco, podés fumar como un murciélago y llenar de humo los pulmones ajenos, pero no podés fumarte un faso en tu casa sin afectar la vida de nadie que te tiran a la Federal encima. 


DEJAME DE JODER, viejo.

3 de abril de 2012

Bondi que tenés que dejar pasar I

Una vez más confirmo que lo peor que le puede pasar a una mujer es conocer a un soltero que lleva poco tiempo en calidad de tal. OJO: el soltero reciente es un estafador emocional inconsciente

Este último término, "inconsciente", es precisamente lo que hace de nuestro soltero reciente un ser inimputable: el clásico "no sabe lo que está haciendo". PERO a nosotras eso no tiene porque importarnos. Es decir, que lo haga "sin querer" o "sin saberlo" o "sin darse cuenta", no implica que tengamos que fumárnoslo. No necesita un turno para coger con vos en un telo: necesita un turno para destraumatizarse en el consultorio de un psicólogo.

Nosotras somos mujeres libres, sensuales, queremos un hombre, ergo, NO hacemos caridad. Dejémosle eso a las monjas que le doran la píldora a los moribundos, a los activistas de Green Peace, a los militantes de partidos que no meten un diputado ni en sueños y por eso nos hacen creer que les caben las causas nobles y altruistas o a los que se pasean disfrazados de clowns por comedores infantiles o pabellones de enfermos. A ver, a ver, a ver... no me salten a la yugular que si bien soy mala, no lo soy TANTO: es fantástico, el mundo es menos peor gracias a esas almas caritativas, pero nosotras estamos ocupadas en otras cosas. No podemos perder tiempo con un idiota que todavía tiene la marca de la ex en el boxer. 

Cuestión que, como decía, si conocés a un solterito reciente, CUIDADO. Pueden ser como una sirena esos tipejos. ¿Viste como en la mitología griega, que las sirenas encantaban a los marineros con sus vocecitas de corista angelical? Bueno, ellos pueden hacer lo mismo: te tiran frases matadoras, sentís que te entienden como nadie en mucho tiempo, pero CUIDADO, es una estafa. Posiblemente inconsciente, pero estafa al fin.

Partamos de la base de que una persona que mete a un ex en toda conversación tiene una historia no resuelta (lo digo por experiencia propia, estuve de los lados). Te va a decir que no, que lo superó, que lo menciona porque durante sus últimos años TODO lo que hizo lo hizo con la ex y que entonces por eso es inevitable que la nombre, pero no te dejes engañar: eso es un verso pedorro. A ver, papi... si me nombras una vez a tu ex lo entiendo; nombrarla una vez puede ser inevitable; nombrarla dos, ponele que nostálgico. Nombrarla cinco es tener alto trauma NO resuelto. Ejemplifiquemos:

VOS: -¿Conocés Mina Clavero? Hay un par de balnearios re lindos...
EL: -Sí, fui en unas vacaciones con mi ex.

INNECESARIO. Ahí te tendría que decir que sí, que conoce porque fue una vez de vacaciones. PUNTO. Nos importa un huevo si fue con sus amigos, con su ex o con el monaguillo maraca de la parroquia de su barrio. No necesitamos saberlo, no necesita decírnoslo. Salvo que sea estrictamente necesario mencionar a la ex, podemos omitirla en esa clase de comentarios en los que citar a la ex no suma -y sí resta-: a nadie que quiera formar parte de tu vida, querido, le interesa lidiar cada cinco minutos en una charla con el cochino fantasma de tu ex pareja.

Entonces, si te cruzás con un soltero reciente que tiene este "detallito" del que hablamos, HUI. No está emocionalmente listo para entablar una relación estable. No necesita una NOVIA: necesita una AMIGA que lo escuche y le dé palmaditas en la espalda. Si es con derecho a roce, mejor, claro; el soltero reciente es emocionalmente inestable, pero no es pelotudo y, fundamentalmente, es HOMBRE. Si te puede clavar, te clava. Entonces, si lo que vos buscás es algo "en serio": HUI.

Va a llorar sus penas o va a putear a la ex. No le importa lo que tiene porque extraña lo que perdió y le duele el orgullo. Al final de la historieta, si caés en ese jueguito, quizás te termine queriendo, te admire y te aprecie por haberlo aguantado, pero no es probable que te ame. Posiblemente lo vas a dejar cocinadito, listo para que pueda encontrar a otra persona. Vas a ser su relación de transición, en el peor de los casos. Esto es recomendable si tenés una personalidad estilo Madre Teresa de Calcuta. Pero como va de suyo que si estás leyendo esto no creo que lo hagas vía conexión wifi de tu convento, HUI.

Y por último, pero no por último menos importante: es poco probable que el que te tocó sea la excepción, pero aun así, la excepción no hace más que confirmar la regla.

27 de marzo de 2012

Dos pájaros de un tiro

«Uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia. Pero su tren vendió boleto de ida y vuelta. 
Son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas en un rincón, en un papel o en un cajón. Como un ladrón, te acechan detrás de la puerta. Te tienen tan a su merced como hojas muertas que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve».


Porque justamente las pequeñas cosas son las que hacen que la vida merezca ser vivida, por lo pronto yo me voy a disfrutar del show de estos dos señores que me tienen loca y profundamente enamorada. Aprovechando que tengo viernes, sábado y domingo libres me voy a pasar un fin de semana con amigos de Villa María y con los de Córdoba capiiiiital. Y damos cierre al finde yendo el domingo a las sierras a comer un asado... porque así vale la pena, porque al fin y al cabo de eso se trata; la vida puede ser una mierda y el mundo es cualquiera, pero es lo que tenemos, hoy y ahora, así que hay que disfrutarlo.

25 de marzo de 2012

Freak

Tengo unos vecinos músicos y jipis con los que, antisocial como soy, interactúo poco y nada, como con el resto de mis vecinos. Tienen buena onda y siempre me invitan a tomar cerveza, a las zapadas, etcétera... pero yo nunca voy. A uno lo conozco desde que éramos chicos (fuimos al mismo secundario), pero no hemos tenido más que uno u otro cruce de saludos y nada más.
Resulta que anoche llegué de laburar y estaba tomando unos mates mientras editaba un libro en la notebook y golpean la puerta. Me levanto, pregunto quién es y me dicen «el vecino». Le reconocí la voz, es muy particular, y me resultó pelotudo que me dijera "el vecino" y no el nombre, a ver... no somos amigos, no tenemos una relación, pero nos conocemos de toda la vida, podrías decirme «soy Fulano», ¿no? En fin... abrí la puerta y estaba apoyado en el marco, muy cerca de mi propiedad (?) para mi gusto y en pose seductora.
Sin dejar de mirarme me dijo que lo disculpara por la hora, pero que me sintió llegar, vio la luz prendida y pensó en pedirme un cigarrillo porque se había quedado sin y el quiosco había cerrado. Yo no soy fácil de incomodar, pero de no habernos puesto ni siquiera una sola vez a charlar, de repente lo tenía a centímetros y me puso nerviosa. Le di un cigarrillo. Se me quedó mirando sin decir nada y me sonreía. Era una situación rara porque yo estaba dentro de casa y tenía la puerta con una mano como diciendo «bueno, ya está, chau», pero el no se movía ni dejaba de sonreír y yo no podía cerrar la puerta y la situación se me hacía interminable. 
De repente, revoleando los ojos como señalando el interior de mi casa con la vista, me dice «¿Qué estás haciendo?». Me quedé como idiotizada un instante y le digo «Tengo que terminar un laburo». Era mentira, pero me salió automáticamente. Me dice «¿segura?», como si hubiese adivinado que le estaba mintiendo, lo cual me puso más nerviosa. Le dije «sí, segura» y me dice «estoy solo tocando la guitarra, ¿no querés venir a tomar una cerveza? Para devolverte el favor». Cuestión que mientras yo le decía que gracias, pero que no podía porque tenía que trabajar y él me decía que era un rato nomás y bla bla bla, me percaté de que me estaban transpirando las manos y cuando me transpiran las manos está todo mal porque significa que me siento acorralada como un animalito y que te tiro el zarpazo de un momento a otro.
La cuestión es que me terminó diciendo que era una lástima que no pudiera, pero que entendía que estuviera laburando y que le encantaría que aceptara tomar una cerveza con él uno de estos días. Le dije que «sí, otro día, quizás», él se quedó sonriendo, le cerré la puerta y me fui a dormir.

Los seres antisociales no comprendemos esos mecanismos de conducta. Muy loco todo.

24 de marzo de 2012

NUNCA MAS

"No, no se podía fusilar. Pongamos un número, pongamos cinco mil. La sociedad argentina no se hubiera bancado los fusilamientos: ayer dos en Buenos Aires, hoy seis en Córdoba, mañana cuatro en Rosario y así hasta cinco mil. No había otra manera. Todos estuvimos de acuerdo en esto. Y el que no estuvo de acuerdo se fue. 
¿Dar a conocer dónde están los restos? ¿Pero qué es lo que podemos señalar? ¿En el mar, el Río de la Plata, el riachuelo? Se pensó, en su momento, dar a conocer las listas. Pero luego se planteó: si se dan por muertos, enseguida vienen las preguntas que no se pueden responder: quién mató, dónde, cómo."
Jorge Rafael Videla

24 DE MARZO 
DIA NACIONAL DE LA MEMORIA 
POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA